Alimentos que querrás dejar hoy mismo para
cuidarte del acné.
Existen
muchos mitos acerca de la alimentación y generalmente estos solo crean más
dudas entre las personas y es difícil poder llegar a una clara idea de si
realmente es falso o verdadero.
En
este caso muchas personas creen que los alimentos si tienen una considerable relación
con el desarrollo del acné en la piel, pero así mismo muchos otros creen que es
todo lo contrario, que no existe tal relación ya que no en todas las personas
se presenta este problema sin importar lo que coman.
Como
ya sabemos el acné es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la
inflamación en poros de la piel y la aparición de espinillas y granos, en
especial en la cara y la espalda, pero la relación entre este problema y la alimentación
es mucho más estrecho de lo que podemos imaginar y lo podemos evitar teniendo
en cuenta ciertos factores.
Una
dieta alta en grasas aumenta las cantidades de grasas y en la piel (sebo). Con
cambios en la ingesta de alimentos, tales como la evitación casi total de
grasa, ya que la inclusión de grasa se ha encontrado que afecta a la cantidad
de producción de sebo.
Tenga
en cuenta que no se necesita mucha grasa en la piel para tapar los poros,
cuando las bacterias comienzan a alimentarse, pueden causar el acné en personas
susceptibles. Las bacterias se comen tanto el aceite vegetal, así como las
grasas animales.
La
dieta occidental aumenta las hormonas sexuales que causan la pubertad
precoz. El exceso de hormonas en los hombres y las mujeres está
bien reconocido que causa acné y aumenta la producción de sebo.
(Esta
dieta es caracterizada por el consumo excesivo de carnes rojas, alimentos
procesados, grasas saturadas, azúcares refinados y muy poca ingesta de fibra y
vitaminas.)
Buenoooooo,
ahora que conocemos como es que este problema tiene una gran relación con nuestra
alimentación, veamos cómo evitarlo y que alimentos no debemos consumir en
exceso.
Para
tener una piel limpia debemos consumir moderadamente las grasas que vienen en nuestros
alimentos de día a día y una dieta balanceada y especializada puede ayudarnos a
dejar atrás esta enfermedad y esto significa que seguir una dieta a
base de almidones (granos integrales y tubérculos), legumbres, con frutas y
verduras. Reducir o todas las grasas añadidas, incluidas las nueces, semillas,
aguacates, aceitunas, soja y aceites vegetales llamados grasas “buenas”.
Y
también evitar llevar una dieta como la occidental te hará notar mejoras rápidamente.
Ahora lo sabes, todo en exceso es malo y las grasas
más, traen algo que nadie quiere y es mejor alimentarte balanceadamente, compártelo
con tus amigos y ayúdalos a mejorar su estilo de vida.